viernes, 24 de enero de 2014

Breaking Bad


La de veces que he imaginado yo para mí un argumento similar al del protagonista de Breaking Bad...Uh tipo neutral, químico, formalito, le detectan un cáncer de pulmón y sabe que le queda poco tiempo de vida. Su máxima preocupación es no dejar a su familia sin pasta y entonces usa sus conocimientos químicos para dedicarse al narcotráfico....y se vuelve “malote”. Nos tiene enganchados la serie. Es MUY BUENA.
 La de pensamientos que me venían a la cabeza cuando sabía que a mi hermana le quedaba poco tiempo de vida...¿Qué narices hacemos desperdiciando tanto tiempo? Me gusta esta serie, por lo sencillo y original que es el argumento y por lo identificada que me siento con esa idea de “romper”.

Yo quiero volverme mala. Pero no quiero esperar a estar muriéndome. Quiero ser mala ya, ahora que tengo energía para serlo a lo grande. Quiero ser ilegal. Quiero que no me importe nada más que el bienestar de mi familia. Quiero vivir intensamente y dejarme de pamplinas, que no sabemos cuánto tiempo nos falta...o nos sobra...Quiero pegar bofetadas a quien lo merezca, pinchar ruedas a quien no me deja rodar, hacer zancadillas a quien me entorpece el camino, mirar fijamente a la cara de quien me ha humillado alguna que otra vez y decirle...(“...................... .................... .......................................” ). No soy todavía lo suficientemente mala o valiente para escribirlo aquí, pero todo se andará.
Hoy quiero vivir en el barrio Gamonal. Intentan hacernos creer que ciudadanos hartos de tanta injusticia social son terroristas porque queman contenedores. Lo terrorista es permitir que la gente tenga que coger comida caducada de esos mismos contenedores mientras otros se forran con dinero público. Eso sí es terrorista.

Hay poca violencia en el mundo. Quiero quemar algo. Ellos me tienen quemada a mí y yo no soy una cosa, soy  una persona. O eso intento.

miércoles, 8 de enero de 2014

Hola, Lola



Bienvenida al mundo del otro lado de la panza.
Imagino que ya lo sabrás, pero eres una bebita muy "suertuda" porque tienes unos padres que molan mucho. A tu papi no le conozco todo lo que me gustaría, pero sí lo suficiente para contarte que es un chico muy guapo, con unos ojos muy vivos y profundos y con un gusto exquisito, no hay nada más que ver la pedazo de mujer que ha elegido. 
Tu mami es.....No encuentro palabras para definirla. Es una de las personas más bonitas que me he encontrado en la vida. Eso ya te sirve un poco para hacerte una idea, ¿no? Siempre escucha, apoya, aconseja en la justa medida, sorprende, cuida, respeta...y sonríe mucho, conmigo siempre lo hace. 
Te contaré que yo también soy bastante maja (jaja) y que suelo hacerle mucho reír a tu mamá con  mis payasadas. Me lo pone fácil; es una de esas personas que sacan lo mejor de mí, lo que a veces se queda tan adormilado o tan oculto por los vaivenes diarios...pero yo tengo alma sonriente, ya me conocerás.
Me hubiera gustado estar cerca de ti y de tus padres para ir viendo a diario cómo creces pero la vida a veces nos obliga a vivir lejos de personas importantes. Has nacido en una época en la que las distancias se han acortado gracias a las nuevas tecnologías (de eso te puede contar mucho papá), así que sé que podré ver tus primeros pasos, tu primer diente, tu primer día de cole....igual que tu mami está disfrutando con las imágenes y vídeos que le mando de mis dos niñas.
Tienes muchos amigos cerca y una gran familia, pero me gustaría que supieras desde bien pequeñita que también tienes una familia aquí, en este pueblo tan bonito al que sé que vendrás algún día (espero que no muy lejano). Esta es tu casa.Vuestra casa. Siempre.
Una última cosa, algún día me darás las gracias por haber reorientado un poco los gustos decorativos de tu mamá. Te han preparado una habitación preciosa que está esperándote en cuanto salgas del hospital. Tiene unos conejos chulísimos en la pared. Si tu madre no me hubiera conocido a tiempo te habría llenado la casa de mariposas horteras.
Ahora duerme, bonita, y deja dormir a mami, que hoy ha sido un día un poco ajetreado.
Llevo unos meses queriéndote y ahora te quiero todavía más.

viernes, 3 de enero de 2014

Lo mejor del 2013


Los dos años de ELLITA y los seis años de ELLA.

La llegada de los hijos de nuestros amigos.

El cumple de ÉL en un palacio, como dos príncipes.

Los encuentros del "club de los 16".

La cena con mis compañeras del colegio de EGB.

Los cumpleaños de los 40 con la gente del instituto.

El finde de chicas.

Mis 40 y sus 40 en la casa rural. Un fin de semana inolvidable.

La noche de chuches, manta, cervezas y “Amelie” en casa del hada sonriente.

El embarazo de la churrupita y de la “sinmirona”.

La casita nueva; las cervezas en la terraza, las puestas de sol, los picos nevados...

Las hamburguesas de los viernes, la fiesta del cocido, la mexicana, la del arroz con bogavante, la de la cerveza....

Las quesadas de ÉL.

Nuestro 20 aniversario, con un desayuno de los que nos gustan.

La superación del miedo al agua que tenía ELLA. Verla nadar en la piscina, aunque siga aferrada al churro.

El comienzo del cole de ELLITA.

El mini-paseo en bici con ÉL, después de....¡¡tantos años!!

La tradicional comida veraniega en el jardín de mi amiga del trabajo.

El nacimiento de la hija de los futuros cultivadores de tomates ricos y el nacimiento de una nueva amistad.

El mercado medieval.

Las canastas de ELLA.

La cara que pone ELLITA cuando tiene “frío”.

Las sesiones de atención temprana.

Las sesiones intensivas de “Walking Dead” con ÉL, cuando he estado de baja.

Mi descubrimiento de una nueva afición: los blogs de decoración y todo lo DIY (do it yourself), un auténtico enganche.

Mi mini primitiva y la comida con Peter.

Los días en mi pueblo con mi sobrina y mi sobrina-nieta.

Ver jugar a ELLA y ELLITA con los primos y su prima.

Nuestros primeros invitados de honor en la casa nueva (la familia vienesa).

La sorpresa del cumple del hada sonriente.

ELLA y ELLITA pintando con pincel en casa de la pintora de buenas emociones.

Una tarde de Wii con la pintora y su chico.

El árbol blanco navideño.

El amigo invisible de Nochevieja.

ELLITA mirando por la ventana y diciendo: ¡Qué día más bonito. Soy feliz!


Sobran los motivos....

jueves, 12 de diciembre de 2013

No te vayas Noviembre

Noviembre ha pasado, pero yo no quería. Quiero que siga siendo Noviembre...Quizá por eso no he escrito nada en Noviembre, porque siempre será Noviembre.
Este Noviembre ha hecho 20 años desde que ÉL y yo nos conocimos con 20. Lo hemos celebrado desayunando juntos en una posada  rural.  Desayunar cosas ricas, sin prisa y sin ellas, ¡¡todo un lujo!!
Este querido Noviembre me he operado (bueno, yo no, el cirujano) de una hernia umbilical. 
 ¿Para qué sirve el ombligo? Gracias a él recordamos de dónde venimos, por dónde estuvimos unidos a nuestra madre y nos llegaba el alimento....Mi ombligo se deformó con el paso del tiempo, quizá tanto como lo hizo el nexo que me unía a mis orígenes e, irremediablemente, ha sido necesario volver a moldearlo. Algo que me recuerda tanto mi pasado se deforma seguro.  El ombligo es en realidad la cicatriz que queda del cordón umbilical. Yo ahora tengo dos cicatrices y un ombligo triangular. Ni me gustaba ni me gusta, pero no me voy a volver a hacer un retoque para tener uno como el de Madonna. 

Bueno, lo confieso, aunque parezca raro, quisiera volver a operarme una y otra vez...si hace falta sin anestesia. La vuelta al trabajo ha sido taaaaaaaaaaaan dura, que una es capaz de idealizar una intervención quirúrgica, lo que sea con tal de estar lejos de los  malos. Me esperaban con los brazos abiertos, directos a la yugular. Un menú prenavideño delicioso; de primero, humillada monumental; de segundo, chivo expiatorio de sus fallos y de postre, demandas desproporcionadas. Umm!, qué rico, eh? 



Son unos auténticos terroristas emocionales, llevo tres días sin fuerzas al llegar a mi casa, con la sensación de haber  hecho una transfusión involuntaria de toda mi energía. Me han  dejado vacía..., o llena de mierda, que es peor. Encima es su mierda, ¡qué asco!, la mía es otra cosa. Yo mis miserias existenciales las tengo más o menos asumidas y me voy manejando con ellas, pero cargar con las suyas se me hace insoportable.
Hoy en la radio preguntaban: ¿Cuál es tu sueño? El mío hoy era tener un/a jefe/a al que admirar profesional y personalmente. Bueno, eso es demasiado. Me conformo con no tener miedo a ir a trabajar.

Pero bueno, sobreviviré. Llevo 14 años haciéndolo. Lo que más siento es que me roben mi vida de fuera.
Mañana será otro día....y si vuelve a humillarme no me pillará desprevenida y entonces prometo visualizarla al momento bajo una enorme cascada de heces caídas del infierno. Lo llevaré mejor seguro, intentaré que no me salpique.





martes, 29 de octubre de 2013

Carta para ELLA


Querida hija mía:

Te siento mía, pero sé que eres tuya. Ahora que ya sabes leer puedo escribir para ti. Todavía es pronto para que entiendas todo lo que intento decirte pero no importa, porque lo bueno de las letras escritas es que no se las lleva el viento. Algún día entenderás que ésa es también su trampa: “lo escrito se lee”. Pasa a menudo en la vida con muchas cosas; pueden ser muy bonitas o muy feas, dependiendo de cómo se usen, de quién las use, de para qué se usen...Si utilizas una pintura para dibujar, es bonito. Si la utilizas para clavársela en el brazo a alguien, entonces es feo.
Las mamás están en la vida para muchas cosas bonitas; llevarte en la barriga antes de nacer, alimentarte como a los cachorritos de animales, abrigarte cuando tienes frío, limpiarte la cara  para que se vea mejor lo guapa que eres, enseñarte a ponerte los calcetines, darte un beso cuando te despiertas asustada por alguna pesadilla, ir a verte bailar, aplaudir tus canastas,... y también están para intentar enseñarte a distinguir entre lo importante y lo prescindible..y para enseñarte qué quieren decir palabras tan raras como “prescindible”. Quisiera ser una especie de brújula para ti y también quisiera que tú pudieras decidir cuándo sacarme de tu bolsillo y usarme y cuándo no, pero todavía quedan unos cuantos años para eso... Mientras tanto te pido paciencia y confianza; intento hacerlo bien y llevarte de la mano por los caminos que creo que son buenos para ti hasta que puedas andar tú solita. Ya vas algún tramo suelta y reconozco que me cuesta cortar el cordón umbilical que me sigue manteniendo unida a ti, pero me esfuerzo por dejarte volar, aunque sea a poca altura. Estoy muy orgullosa de todo lo que has conseguido hasta ahora y me parece que soy una mamá con mucha suerte por tenerte. Papá y ELLITA también son unos suertudos por tener una hija y una hermana como tú.

La vida es bonita pero a veces se pasan malos ratos y necesitamos apoyo. Déjate ayudar sólo por quien no te haga un favor como moneda de cambio. Eso quiere decir que te ayuda porque espera que luego hagas tú algo. No tiene que ser siempre así, no te tienes que sentir obligada a nada por nadie, tan sólo  haz  lo que tu corazón y tu cabeza te manden. Si alguien te quiere de verdad te ayuda porque sí, sin más. 
Huye de las personas que sólo se te acercan cuando las cosas no te van bien. Esto sí que es difícil de entender. Ojalá no lo comprendas nunca.. Tu tía llamaba a esa gente “cuervos de cementerio”, que se regodean en las desgracias ajenas. No creas la frase “a los buenos amigos se les conoce en los malos momentos”. Se han confundido un poco. Suena mejor al revés: “Tus mejores amigos serán las primeras personas en las que pienses cuando te ocurre algo bueno”. Te morirás de ganas de compartir con ellos tus alegrías porque sabes que tu felicidad les hace felices. Y de sobra sabes que también estarán contigo si lo pasas mal, está claro, que para eso te quieren. Pero no hace falta ni decirlo. Y si no, no son amigos. Son otra cosa.
Nadie es imprescindible para ti. Hay personas importantes,  pero la más, MÁS importante de tu vida siempre será la misma: TÚ.  Puedes no ver a personas a las que quieres durante muchos meses, años..o toda la vida...puedes despedirte de alguien a quien quieres mucho porque desaparece de este planeta...pero siempre, siempre, siempre, seguirás contando contigo misma, vayas a donde vayas  estarás acompañada por TI. Por eso es tan importante que aprendas a cuidarte y a quererte desde pequeñita. Trátate con cariño, no cruces el semáforo cuando el  monigote esté en rojo jamás,  bebe cuando tengas sed y descansa cuando el corazón te vaya muy rapidito. Recuerda, tu mejor amiga siempre serás tú. 
Mientras lo vas entendiendo, déjame ser una persona muy importante para ti. Llévame en tu bolsillo.

Te quiero.

lunes, 21 de octubre de 2013

Un árbol genealógico. Una idea "genialógica".


Algún día tenía que pasar... Le han pedido a ELLA en el cole fotos de sus abuelos, sus papis y sus hermanos. 
Mi primera reacción física ha sido la piel de gallina en los brazos y una especie de corriente eléctrica por todo el cuerpo. Soy una dramática de mucho cuidado, lo reconozco. Hablo sólo de una sensación puramente fisiológica, fuera de mi control, automática, no procesada...
Después ha venido la parte cognitiva, en la que ya entra mi esencia patológica en toda su magnitud y lo que soy capaz de hacer ya no tiene nombre. Ahí empieza mi cabeza  de alta velocidad, sin sistema de frenado de emergencia, a embalarse de tal manera que casi pierdo la noción de todo lo que estoy pensando, sintiendo, reviviendo... a la vez. Y, de repente, sin síndrome premenstrual que justifique que estoy “moñas”, me meto en el pozo de la tristeza, me ahogo y me entran unas ganas de llorar desproporcionadas. ¿Pero de qué voy? ¿Cómo puedo ser tan tontorrona a estas alturas de mi vida?
Empiezo inconscientemente a trasladar a mi hija mis agobios infantiles y ya anticipo que va a ser de las poquitas o la única de su clase que no haya oído hablar siquiera de su abuelo materno, ni sabe su nombre ni ha visto ninguna foto y algo ha oído, pero poco, de su abuela materna. Y sólo tiene una yaya, que el resto está en el cielo (o en el infierno, pero a ver cómo se lo explico). Y me la imagino triste, distinta...y andando por la calle con miedo por si el cielo se le desploma encima de la cantidad de peso que está aguantando con tanto muerto en la familia y entonces yo también me muero un poco... pero de pena. ¿Pero de qué voy?
Empiezo a recordar aquellos puñeteros días en los que nos pedían algo parecido en el cole o simplemente teníamos que rellenar una ficha donde aparecía:
NOMBRE DEL PADRE:
PROFESIÓN:
NOMBRE DE LA MADRE:
PROFESIÓN:
Por cierto, ¿para qué querían saber la profesión? Bueno, da igual.
Y yo escribía el nombre de mi padre y su profesión, porque algún día tuvo nombre, algún día escuché que le llamaban por su nombre y algún remoto día se llamó PAPÁ y le vi trabajar en su taller...pero me resultaba todo taaaaaaaaan lejano y confuso.  Recuerdo lo que odiaba rellenar ese tipo de cosas, pufffffffffff. Me daba rabia que las otras niñas tuvieran un papá presente y el mío fuera pasado. Y tampoco podía decir que estaba en el cielo e ilusionarme con la idea infantil de que era la estrella que más brillaba porque estaba “vivo”. Muerto pero vivo, o vivo pero muerto. Hasta que le resucité (¿quién me mandaría a mí?)..., pero esa es otra historia :-)

Yo y mi obsesión por que mis hijas tengan una vida “normal”. ¡¡Seré borrega!! ¿Qué es lo normal? Yo que tanto defiendo la diversidad...Soy una incoherente.

Las fotos que tengo de mi padre son de jovencito, todo guapo él. Cuando lleve la foto más que el abuelo va a parecer el primo de zumosol. 

Ya está, ya se me ha pasado :-)

jueves, 10 de octubre de 2013

Azul, de Krzysztof Kieślowski.

Sólo la he visto una vez. Su banda sonora la he escuchado muchas veces, aunque hace ya años que no he vuelto a hacerlo. Creo que se merece un espacio en lo bonito de mi vida porque es un referente para mí. No podría volver a verla, al menos no por ahora, y escucharla tampoco me viene muy bien. Me arrastra demasiado a las cavernas del recuerdo. Nunca me ha llegado tanto una película. Mejor escena: Juliette Binoche deslizando su puño cerrado por una pared, muerta de dolor.
Ahora necesito ver películas de ciencia ficción o de mucha acción, donde nada es demasiado creíble,  sin grandes historias personales ni dosis dramáticas o si hay drama es tan surrealista que no hay quien empatice. Y me gustan los matones, los tipos duros, super musculados,  que siempre salen ilesos peleen con quien peleen, aunque estén atados de pies y manos y sus enemigos sean cincuenta y armados. Ellos pueden con todo. Y esas pedazo mujeres valientes y espectaculares que disparan con precisión y rompen por completo con los roles de género establecidos y roban bancos, etc.. Mis heroínas!!
No quiero grandes diálogos que lleguen al corazoncito o que me hagan reflexionar lo más mínimo. No quiero bandas sonoras espectaculares ni obras de arte de ningún tipo. No quiero aprender nada. No quiero llorar. Quiero mucha violencia. Quiero que ellos suelten por mí la agresividad que tengo que contener a diario. Quiero que me entretegan, sin más. Quiero conseguir ver una película sin quedarme dormida. Es mi reto. 


La vida son etapas. Y yo ahora estoy en stand by..